27.3.09

Temblor de piernas y manos libres

El teatro toma las principales calles y plazas de Madrid

Un temblor de piernas. No como el que le ha dado al célebre actor Manuel Alexandre al recibir la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio de manos del presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero. No es de ese estilo.
Un temblor de piernas inexperto, joven, primerizo... Y algo de risa floja, nervios, miedo, soledad pasajera. Después de superar este estado, entre catatónico e hiperactivo, llega el momento. Fuera papeles, directrices y gestos fingidos... Yo soy el que no soy. Y no es esquizofrenia ni falsedad malsana ni bajo autoestima ni falta de conocimiento propio... es Teatro. Calzarse las botas, colgarse la cadena, enroscarse el anillo de un personaje para tridimensionalizar una historia. Y entonar diálogos, carantoñas, media-vueltas y reveses de un personaje. Transformar las empolvadas letras de Shakespeare en algo vivo. Y el espectador, sin pantallas de plasma de por medio. Ni palomitas asadas. Ni refrescos de pajita. Las manos tienen que estar libres. Para aplaudir o desaplaudir in situ, como en los tiempos viejos y sepultados.
Hoy se celebra el Día Mundial del Teatro. En Madrid, 'La noche de los teatros' (LNT): una iniciativa en la que más de 600 artistas pasarán nueve horas en el escenario de 107 espacios escénicos. Mucha mierda a todos: teatreros y espectadores. Pero, por favor, con temblor de piernas y manos libres.

26.3.09

Suelo impermeable

La Comunidad de Madrid estrena una ordenanza de limpieza vanguardista

Dicen que cuanto más pegada al suelo estás, más realista eres. Y más absurdeces ves. Sin querer, las ves. Y sin querer, te indigna encontrarte con ellas.
El otro día, me encontré con una, descomunal. No quise ni saludarle. Dejé que acampara a sus anchas en la estantería. Era un recorte de periódico. No, no me refiero a que la prensa sea absurda. Ella, no. Ahora, a veces, las historias, sí. Lo son y mucho.
Ha entrado en vigor en la Comunidad de Madrid la nueva ordenanza de limpieza urbana y recogida de residuos. Es vanguardista. Y abstracta. Y a-española. No digo que limpiar no esté bien... pero convertir a los ciudadanos en limpiadores forzados es cómico, es propio de una ficción de los años 80 o de una broma absurda de Gila.

Tirar un papel al suelo: de 60 a 750 euros. No separar correctamente la basura: hasta 750. Arrojar cáscaras de pipas: de 60 a 750. Rebuscar en la basura: de 60 a 750. Regar las plantas, mojando la calle: de 60 a 750. No recoger una caca de perro: de 90 a 1.500. Orinar en un árbol -ya sea un hombre, mujer o perro-: de 90 a 1.500.

Esto es lo que hay. A Michael Corleone le escuché susurrar en El Padrino: "Si no puedes con tu enemigo, únete a él". Y yo, con su permiso, añadiría: "Y cóbrale". Es la nueva forma de impartir la educación cívica. Mientras que en las aulas se reparte a pincelazos una asignatura un tanto forzada ideológicamente hablando; en la calle, sobre el suelo, a ras del suelo, se distribuye la teoría del absurdo. Estamos hablando con personas y libres. No vacas, ni moscas -con el respeto debido-.

Si quieres sentarte en un banco, comerte un bocadillo, compartir con la paloma que te vacila el último pico de pan... olvídate. Serían un par de euros por ensuciar el suelo y otros tantos por alimentar al pajarillo.
Ruego para evitar catástrofes -y más en tiempos de crisis- a los interesados en construir un mundo de ficción, consigan que las bolsas de pipas incorporen bolsa transparente para cáscaras y que el suelo de las zonas ajardinadas, sea impermeable. Diezsegundos después vuelvo a recordar "cuanto más pegada al suelo"... y me da por reírme: a ver si acaban sancionando mis pies, por pisar tierra firme.

24.3.09

¿Mirar lo mismo?

Los diezsegunderos están por todas partes

Es complicado. ¿El qué? Es muy difícil que dos personas miren lo mismo al mismo tiempo. Y aún observándolo, es muy probable que no lo miren igual, del mismo modo. Yo puedo mirar un lápiz y suspirar indignada: ¡Tala de árboles! ¡LLega el fin del planeta!. Tú puedes mirarlo y simplemente afirmar: Antes que con lápiz, escribo con Bic.
Pero visto lo visto, mirar algo, estimula al observante y al observado. Si no, no existiría el teatro, la pintura y el tenis. Tampoco existiría mi blog.
Diezsegundos después de asomarme al mapa mundi que detecta los usuarios únicos de Diezsegundos, descubro que estáis por todas partes: Sudáfrica, España, Finlandia, Singapur, India, Inglaterra, Irlanda, Japón, Argentina, México, Estados Unidos, Indonesia... Y no puedo evitar sentirme observada. Y corriendo voy al aseo, me retoco el pelo, estiro la camiseta, me peino las cejas... Hay algo de vértigo en todo esto: el vértigo de sentir que desde rincones distintos, culturas distintas, estamos mirando lo mismo... ¡Diezsegundos de gracias a todos!