5.3.09

Terapia contra el galopante temporal

Joaquín Sorolla es uno de los grandes artistas valencianos

Al mal tiempo, buena cara. Y qué mejor que esta fotografía asorollada para desintoxicar la vista de vientos, lluvias y nieves impertinentes.
Es una panorámica de El Puig desde la montaña. Al fondo, el Mediterráneo. En primera fila, casas pintadas con cal y tejado deleble.
Yo he captado la misma escena cientos de veces. Y he pensado diezsegundos y muchas cosas. Repetí EGB -hoy se conoce como 2º de Primaria- por momentos como este. Y nunca me he arrepentido.
Lo más parecido a este cuadro, lo encontré hace un par de años en Madrid... una especie de colina tímida pegada a la M-30. Con un banco de piedra, gris y sucio, sobre el que se observaba: al fondo, un cúmulo de edificios; en primera fila, coches fugaces sobre una carretera gris y agostada... Diezsegundos después, vuelvo a subirme a la montaña.

2.3.09

Soy hija de una Fashion

Se cumple el 55 aniversario de Mia Mamma

Hoy he pensado y diezsegundos. A pesar de que es lunes y la mente está 'a estrenar', he pensando. Y es que entre ayer y hoy han estallado muchas cosas: elecciones vascas y gallegas, primera mascletà de las Fallas 2009, histórica victoria del Atlético de Madrid al Barcelona (4-3) y el aterrizaje fortuito de mi bolsillo a final de mes... Mucho mejunje en poco tiempo. Aunque todo esto, siendo mucho, ha sido lo de menos.
Lo de más: hace 55 años nació la mia mamma. Yo la conocí cuando tenía apenas 2 segundos de vida... al mes, me percaté de que era rubia; al año, de que era estilosa; a los 4, de que era comprensiva -decidí no ir al jardín de infancia, parvulario o jungla de piojos y aceptó gustosamente-. Pasó el tiempo y con el tiempo, los años... cuando cumplí los 12, descubrí su agilidad automovilística: de mi cama al instituto, 15 kilómetros en 8 minutos y medio. Y le daba tiempo, en el fugaz recorrido, a retocarse uñas-labios, supervisar maquillaje en retrovisor, recolocar pendientes y contar alguna que otra historia. Al año, pasarela de modelos... en mi pueblo... y yo comiendo pipas. Pelaba una pipa, comía; pelaba otra, comía... asumiendo que el toque fashion de la mia mamma ya había terminado. Pero no. Una rubia, comprensiva, estilosa, ágil... en el desfile. Se cae una pipa al suelo... y ya después, se me cae el paquete entero. Mamma mia.
55 años después, pienso diezsegundos... estoy asumiendo, sin pipas, que soy hija de una mamma Fashion.

25.2.09

¡Pim, pam, pum!

Primera mascletà 2009
http://www.youtube.com/watch?v=ljCXbnK0d6o

Una directiva europea amenaza las Fallas

Pasado el 23F, el 24F... llega el 25. Un día como otro cualquiera. Y hoy, caminando y pensando -ambas cosas a la vez-, he sentido rabia. No he perdido el metro con el tiempo justo, ni se ha apagado el móvil en una conversación sugerente... Eso, si lo pienso diezsegundos, da rabia. Pero nada de nada de nada. Ha sido el fuego. O más bien -y mal dicho- el 'afuego'. Una directiva europea se ha descolgado, de repente y sin repente, y ha amenazado las Fallas. ¿Regular la tradición? ¿Regular el petardo chino, el masclet y la bombeta? Es como intentar hacer el pino con las orejas.

Entiendo que los europeos del norte no nos entiendan. Que se agarren a la farola más próxima y soliciten el reenvío a su país, cuando presencian una mascletà y escuchan su gemido: ¡Pim, pam, pum! A las 2 de la tarde, rodeado de miles de personas, con calor mediterráneo y cristales del octavo piso que parece van a derrumbarse. No tiene sentido o lo tiene todo.
El Mediterráneo no es un plato al gusto de todos, ¿qué se le va a hacer? Hay quien lee esto y pensando, no piensa nada. Otros, como yo, asienten con cada palabra:

El arroz socarrat, la brisa fresca, la luna llena que no se apaga, no pestañea, la sonrisa que se contagia, la aceituna y su cerveza, la música callejera de platillos, trompetas y saxofones, el chiste oportuno, la hamaca de la yaya, la fiesta de hoy-mañana y pasado, el abanico desplegado, el mocaor enredado al cuello, las gafas de sol siempre útiles, la chispa que crece y se convierte en llama y arremete contra un monumento -una falla-, un pedazo de arte, y lo convierte en ceniza... la fallera que se aproxima, el artista que se despide de su obra...