2.3.09

Soy hija de una Fashion

Se cumple el 55 aniversario de Mia Mamma

Hoy he pensado y diezsegundos. A pesar de que es lunes y la mente está 'a estrenar', he pensando. Y es que entre ayer y hoy han estallado muchas cosas: elecciones vascas y gallegas, primera mascletà de las Fallas 2009, histórica victoria del Atlético de Madrid al Barcelona (4-3) y el aterrizaje fortuito de mi bolsillo a final de mes... Mucho mejunje en poco tiempo. Aunque todo esto, siendo mucho, ha sido lo de menos.
Lo de más: hace 55 años nació la mia mamma. Yo la conocí cuando tenía apenas 2 segundos de vida... al mes, me percaté de que era rubia; al año, de que era estilosa; a los 4, de que era comprensiva -decidí no ir al jardín de infancia, parvulario o jungla de piojos y aceptó gustosamente-. Pasó el tiempo y con el tiempo, los años... cuando cumplí los 12, descubrí su agilidad automovilística: de mi cama al instituto, 15 kilómetros en 8 minutos y medio. Y le daba tiempo, en el fugaz recorrido, a retocarse uñas-labios, supervisar maquillaje en retrovisor, recolocar pendientes y contar alguna que otra historia. Al año, pasarela de modelos... en mi pueblo... y yo comiendo pipas. Pelaba una pipa, comía; pelaba otra, comía... asumiendo que el toque fashion de la mia mamma ya había terminado. Pero no. Una rubia, comprensiva, estilosa, ágil... en el desfile. Se cae una pipa al suelo... y ya después, se me cae el paquete entero. Mamma mia.
55 años después, pienso diezsegundos... estoy asumiendo, sin pipas, que soy hija de una mamma Fashion.

25.2.09

¡Pim, pam, pum!

Primera mascletà 2009
http://www.youtube.com/watch?v=ljCXbnK0d6o

Una directiva europea amenaza las Fallas

Pasado el 23F, el 24F... llega el 25. Un día como otro cualquiera. Y hoy, caminando y pensando -ambas cosas a la vez-, he sentido rabia. No he perdido el metro con el tiempo justo, ni se ha apagado el móvil en una conversación sugerente... Eso, si lo pienso diezsegundos, da rabia. Pero nada de nada de nada. Ha sido el fuego. O más bien -y mal dicho- el 'afuego'. Una directiva europea se ha descolgado, de repente y sin repente, y ha amenazado las Fallas. ¿Regular la tradición? ¿Regular el petardo chino, el masclet y la bombeta? Es como intentar hacer el pino con las orejas.

Entiendo que los europeos del norte no nos entiendan. Que se agarren a la farola más próxima y soliciten el reenvío a su país, cuando presencian una mascletà y escuchan su gemido: ¡Pim, pam, pum! A las 2 de la tarde, rodeado de miles de personas, con calor mediterráneo y cristales del octavo piso que parece van a derrumbarse. No tiene sentido o lo tiene todo.
El Mediterráneo no es un plato al gusto de todos, ¿qué se le va a hacer? Hay quien lee esto y pensando, no piensa nada. Otros, como yo, asienten con cada palabra:

El arroz socarrat, la brisa fresca, la luna llena que no se apaga, no pestañea, la sonrisa que se contagia, la aceituna y su cerveza, la música callejera de platillos, trompetas y saxofones, el chiste oportuno, la hamaca de la yaya, la fiesta de hoy-mañana y pasado, el abanico desplegado, el mocaor enredado al cuello, las gafas de sol siempre útiles, la chispa que crece y se convierte en llama y arremete contra un monumento -una falla-, un pedazo de arte, y lo convierte en ceniza... la fallera que se aproxima, el artista que se despide de su obra...

23.2.09

Moraleja "oscariana"

La Gala de los Oscar rinden homenaje a La India



India, India, India... así hasta 8 veces. Y es que esta madrugada, la Gala de los Oscar ha tenido un protagonista atípico: La India. Pensando diezsegundos, me gusta el gesto. 8 estatuillas para "Slumdog Millionaire" significa reconocer el trabajo de la industria del cine -Bollywood- en este país oriental pero también su cultura, su música y a su gente.
Otro detalle que me ha hecho reflexionar, diezsegundos, ha sido el ingenio. De tan poco -un presupuesto ridículo de 15 millones de dólares; un libro maltrecho, 'Q and A', del diplomático y escritor Vikas Swarup y una plantilla de hindús sacados del anonimato más anónimo-, tanto. De tan poco, arte. Esto mismo me recuerda al pintor y su pincel: a quien no le hace falta nada más para ser o no ser artista.
Os dejó pensando en clave arte con la moraleja que un brioso Danny Boyle me ha lanzado, desde el escenario oscariano, tras recibir ocho rubiales estatuillas: "No todo está en los libros". Por mucho que digan los bibliotecarios, bibliotecados y demás. Compruébalo y piénsalo tú mismo.