27.9.11

27-S, con chándal y gorrilla




Diezsegundos después de recordar qué día es hoy, decido compartirlo con vosotros.

Hace diez años me fascinaba el sonido del 'pssshhhh' del abrelatas de una Coca-Cola fría... Diez años después, me cautiva. Hace diez años, me intrigaba el oficio de periodista... Diez años después, me inquieta ejercer este oficio. Y así sucesivamente, hay cosas que no han cambiado en mi vida. Son mejores o iguales pero distintas.

Otras, ya tradicionales por el tiempo que llevan incorporadas a mi ritmo, ocupan puestos interesantes en mi agenda: llegar a la redacción con gafas de sol, sentarme en mi site y seguir con ellas puestas; ponerme la gorra negra en las ruedas de prensa en las que me interesa lanzar un sacacorchos al prota del tinglado; fumarme todos los periódicos del viernes con la calma de la tensión que supone cerrar la sección ese mismo día antes de las 2.30 de la tarde...

Diezsegundos después, decido cerrar el telón de mi Bio. Entre otras cosas porque prefiero pensar, dedicar ese tiempo a María Elizabeth Macías, de 39 años, redactora jefa del diario Primera Hora, ubicado en Nuevo Laredo (México). Ayer fue decapitada por los narcos por difundir denuncias ciudadanas en su web. Diezsegundos para ella.

11.9.11

Un plátano con azúcar y el 11-S


Hoy celebramos el 10º aniversario del 11-S. He decidido volver a enamorarme de este blog y creo que no es pura casualidad.

29 de junio de 2009. Me da vergüenza reconocerlo pero en esa fecha publiqué mi último post en diezsegundos. No he dejado de pensar un solo instante en él, en cómo empezó todo y en cómo podía adecentarlo.
Nació por un impulso, lo reconozco. Cumplía 26 años y quería innovar, crear de la nada algo para vecinos, amigos, conocidos de pasillo y afincados en otros continentes. Durante un par de meses me sentí bien... Ahora, y después de pensarlo diezsegundos, decido a volver a enamorarme de esta ventana adictiva. No importa tanto lo guapa que sea -estamos trabajando mejoras en el diseño- sino la impronta que deje al público en el estómago.

Hay muchas cosas que pensar. No adelanto acontecimientos. Hoy, 10º aniversario del 11-S, pienso diezsegundos y me recuerdo sentada en el sofá azul viejo de mi casa, frente al televisor comiéndome un plátano con azúcar después de un partido de tenis. Eran las 14.46.
No cabe decir nada más. Os invito a silenciaros diezsegundos.

29.6.09

¿Quién es el mejor 'escribidor' de la historia?

“Quien lo sepa, que me lo diga”, respondía un alumno avispado ante la difícil pregunta de su viejo profesor.

Tenía 20 años. Poca vida vivida. Y leída. Con algo de tiempo, me dasplacé a una biblioteca. Me apatecía perder tiempo descubriendo en los lomos de cientos de libros, nuevas historias, nuevos autores, algo de vida. Lo hacía a menudo.

Cada dos o tres semanas, sentía la necesidad de forzar la vista e intentar memorizar estanterías. Algo absurdo. Pero es así cómo empezó todo.
Entre libros deshilachados y recién nacidos, encontré a Antón Chéjov. Un magnífico ‘observador’ de las costumbres de Rusia y un eficiente ‘escribidor’ de relatos.

Cuando le miré a la cara, tuve miedo de su letra. Vestía un traje oscuro, corbata y camisa blanca. Sentado sobre un sillón verde lata de terciopelo, guardaba algo en su mano izquierda -cerrada a la altura de la cintura- y me intentaba decir algo con la derecha -firme sobre su barba-.

Había estudiado medicina en la Universidad Estatal de Moscú en 1880 pero su pasión por el relato y la escena humorística, le llevó a colgar la bata blanca. Ese impulso me atraía -cambiar los guantes por la pluma- pero me retraía pensar que un médico, con esa mirada y barba, a finales del siglo XIX, no iba a ser el autor que buscaba.Decidí darle un voto de confianza y paciencia, y Antón no me defraudó.

El fracaso
Es uno de los relatos que se encuentra en 'Cuentos imprescindibles'. El primero que leí. Lo he vuelto a hacer cientos de veces.

Siempre me sorprende su genuina pluma y su trazo costumbrista. Tiene la capacidad de narrar sin parecerlo: tiene tanto gancho que él queda al margen y tú acabas sumergido en la habitación de la escena. Y llegas a pensar que el texto no tiene caducidad. Y llegas a descubrir Rusia sin mediación de informes históricos que adormecen un día sí y otro también. Os animo a leerlo.

11.6.09

El envés de una guerra

Cuando descubrimos qué hay detrás de un acontecimiento, empezamos a entenderlo y a entendernos.

El célebre columnista del Faro de Vigo, Álvaro Cunqueiro, perfilaba en "El Envés" esto mismo. Y para ello, corría la cortina de humo que la información teje sobre la realidad. Le daba la vuelta a la noticia. Vestía de noticioso aquello que nunca hubiera sido. Y todo, como confesaba: para "saber leer el anverso por los hilos del reverso".

Y esta fue mi actitud al acercarme a la República Democrática del Congo. Decidí coger su mineral más preciado, el coltán; me senté y le empecé a darle vueltas... Todo a raíz de un breve de los diarios nacionales: El pasado 15 de marzo, el juez de la AN Fernando Abreu decidió extender su investigación sobre el Congo a la extracción ilegal de este mineral.

¿Quién iba a imaginar que un mineral como el coltán podría arrastrar tanto y a tanta gente? La novela del escritor español Alberto Vázquez-Figueroa titulada 'Coltán', publicada en 2008, se queda en un relato de ficción si volvemos la vista a la repercusión que ha tenido y está teniendo este mineral en el mundo.

Su preciado valor provocó uno de los mayores conflictos en la República Democrática del Congo, país que posee el 80% de las reservas mundiales. La llamada 'guerra del coltán' (1998), en la que fallecieron cerca de 4 millones de personas, pese a que finalizó oficialmente en 2003, sigue teniendo efectos. Este mismo hecho ha impulsado a denunciar tanto a multinacionales como al propio Gobierno congoleño por la extracción ilegal del mineral, los efectos medioambientales y la explotación de los trabajadores.

La organización no gubernamental sudafricana South Africa Resource Watch (SARW) ha publicado una lista negra de las empresas implicadas en el comercio ilegal del mineral. Amnistía Internacional ha denunciado la explotación infantil en el Congo y el destino de los ingresos por la venta de coltán: la compra de armas para los ejércitos y las milicias.

En el terreno mediambiental, la influencia del coltán también es mala. Las excavaciones no reguladas en la República del Congo dañan considerablemente el ecosistema y la fauna de los principales parques naturales.

Pero no todo son efectos negativos. De él depende que la Play Station 2 funcione o no. También es imprescindible para la confección de misiles balísticos, cohetes espaciales, videojuegos, airbags, teléfonos móviles... Estos últimos copan el 60% de la producción mundial. Por ello, se anima a reciclar los aparatos: para volver a emplear el coltán, cada vez menos asequible.


9.6.09

¿Cómo dar el 100%?

Aplauso a Roger Federer. Ha levantado, en tierra parisina, la Copa de los mosqueteros. Rafa, la vio de lejos. Desde Manacor. Horas después del triunfo del suizo, le mandó un SMS felicitándole.

Ahora vuelve. A la vista de los resultados de las pruebas médicas a las que se ha sometido durante dos días en Barcelona, Rafa ha anunciado que viajará a Wimbledon el próximo día 16 de junio: "Voy a dar el 200% para poder estar al 100% en la cita más importante del tenis mundial y el torneo que más ilusión me hizo siempre. No saldré a ninguna pista y mucho menos a la central de Wimbledon a ver qué pasa, si salgo sé que estaré al 100%", ha declarado en su página web.

Es curioso. Diezsegundos después, me sorprende. El genio, el éxito, el talante... no se improvisan. Hay que estar dispuestos. Dicen que ante la pregunta de ¿Cómo dar el 100%?, hay que tener en cuenta tres cosas: el trabajo duro equivale al 98%; el conocimiento al 96% y, la actitud, al 100%. Pues eso, que visto lo visto, si quieres rendir, primero disponte... y ya luego trabaja y conoce. También es curioso asomarse a este vídeo: Rafa, con 12 años, compite en un torneo junior en Barcelona: Pincha aquí

4.6.09

Subir las escaleras en PHE09

Tomarse una cerveza, encender un cigarrillo, escribir un SMS, peinarse la raya a un lado o al otro, abrocharse los botones de la camisa, reírse, llorar, salir a la calle, entrar en casa, hablar, escuchar, entender, mentir, subir las escaleras... Lo de todos los días, en fin, lo cotidiano.


Julio Cortázar insertó en sus "Historias de Cronopios y de Famas" unas instrucciones para esto último, subir escaleras: "Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables..." "Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente".

En fin, lo cotidiano. Hay quien pudiera pensar que es absurdo gastar tinta y papel y vida en escribir la historia de todos los días. Yo pienso y todos los días y diezsegundos que viene muy bien. PhotoEspaña esté año ha probado suerte con este tipo de a-vanguardismo en sus formas y en su contenido. Aunque pensándolo mejor, qué otro tema podría haber propuesto. Ahora más que nunca la sociedad, abofeteada por la crisis, está anclada en la realidad... disfrutando de la cerveza fresca, el cigarrillo y la calle, sin más preámbulos.

Su XII edición reunirá hasta el 26 de julio a 248 artistas de cuarenta nacionalidades, en un total de 72 exposiciones repartidas en 60 espacios, desde instituciones a galerías. para dotar de un interés estético y conceptual los aspectos más triviales de la vida"... por eso la fotografía de PHE09, alejada de todo adorno, busca volver a las bases, a la esencia.

La prestigiosa Annie Leibovitz, junto a las magníficas fotos documentales de la Gran Depresión americana de los años 30 de Dorothea Lange, además de la obra de artistas como Gerhard Richter, Ugo Mulas, Jindrich Styrisky o David Goldblatt, entre otros.

Iremos comentando en diezsegundos las imágenes más cotidianas.

26.5.09

¿Cómo coser una vela?

Joaquín Sorolla aterriza en el Museo del Prado

Estaba algo cansada. Eran las 11 de la mañana de un día del 2006. Sol y algo de viento. Paseo de la Castellana. Me siento en un banco de piedra, frío, duro y tosco. Media hora después, ya no hay banco ni frío. Recorro la columna madrileña y me topo con el Thyssen-Bornemisza, entre rejas.

Algo cansada, entro. Y algo cansada, me compro la entrada. Se presentan en paralelo las respectivas carreras artísticas de John Singer Sargent (1856-1925) y Joaquín Sorolla (1863-1923). Una exposición interesante.

Diezsegundos después, me sumerjo en las salas. Una detrás de otra. Y nada tiene desperdicio. Pero algo cansada, decido sentarme de nuevo. Esta vez el banco no es frío ni duro ni tosco. Y aunque las imperturbables paredes de hormigón cierran la entrada al sol y viento, hay sol y viento.

Cabizbajeo. Cansada, claro. De repente, algo me llama. "Oye, tú... ¿no te acuerdas?". Y mis ojos empiezan a recorrer la sala. No entiendo nada. Hasta que decido enfocar enfrente: unas muchachas están cosiendo una vela. Hay sol y viento. Se cobijan en un patio abierto, debajo de una parra. Pese al espacio -una pasillo estrecho entre macetones floridos-, parecen no tener problemas. Cosen la vela. Al fondo de la escena, el mar... el Mediterráneo, claro. Y empiezo a descansar.

Desde hoy martes hasta el próximo 6 de septiembre, el Museo del Prado acoge la mayor antología que ha dedicado la pinacoteca madrileña a Joaquín Sorolla. Más de 100 obras recorren la evolución del pintor valenciano.

Es curioso pensar, diezsegundos después, cómo es posible que un par de lienzos pintados de mar, de luz, de color, de mediterraneidad, de Valencia, de tradición... evoquen la misma sensación ya tenida o pretendida: tú en la playa descalza o en un patio bajo una parra o, simplemente, descansando y observando a un par de muchachas cosiendo la vela.

25.5.09

Zapatillas en tierra parisina

¡Ya está aquí, ya llegó... Roland Garros!

En su primer partido, Rafa Nadal ha vencido al brasileño Marcos Daniel en tres mangas (7-5, 6-4 y 6-3). Los expertos dicen que ha sudado la camiseta más de la cuenta, que no es el Nadal de siempre, que le costó adaptarse a la arena parisina... Pero, diezsegundos después, pienso que es cuestión de tiempo y de confianza.

Hace un par de días le preguntaron a su tío y entrenador, Toni Nadal, cuántos años le quedaban al número 1 del mundo al máximo nivel. Diezsegundos después, respuesta de Toni: "No tengo ni idea. El tenis es un deporte muy duro, no solo para Rafael, sino para cualquier jugador. Cuando la gente habla tanto del físico de Rafael y del tiempo que le dura, no suele tener en cuenta el tiempo que lleva arriba. Empezó a jugar en el circuito a los 16 años. Es normal que si empezó antes, acabe antes también. Yo no lo sé".

Y si no lo sabe su entrenador, quién lo sabe. El final de una etapa de éxitos es incierta. Por eso, me compadezco de los expertos que deciden, a bote pronto, fulminar la carrera de un personaje con una frase tipo "Ya no es el que era". Ha pasado con Raúl, pasó con Fernando Hierro... ¿pasará con Rafa Nadal? ¿Llegará un día en que sabios y entendidos del tenis destronen de los titulares al mallorquín con tanta frivolidad como lo mantuvieron durante años?

Sea como sea, Rafa es un grande. Como lo fue Andre Agassi. El americano, 18 meses después de descender hasta el puesto 141 del ránking, alzó la Copa de los Mosqueteros. Ahora se cumplen 10 años de la hazaña. Diezsegundos después, sólo me queda anirmarte a ver LA FINAL DE AGASSI... El asunto es que pienses, pensemos, penséis, diezsegundos: ¿qué es el éxito? ¿quién lo da realmente y quién lo quita?

Al ver los brazos alzados de Agassi sobre la tierra parisina, hay algo que me vuelve a la cabeza: es cuestión de tiempo y de confianza.

20.5.09

El glamour de "ser de pueblo"

Llega la Feria del Lujo a la localidad valenciana de El Puig

Estoy shockeada... y diezsegundos después de respirar aire fresco y observar de nuevo el acontecimiento, sigo shockeada.

Yo pensaba que el glamour de "ser de pueblo" estaba en verte condicionado por una D.O -Denominación de Origen- única, singular, particular y algo rupestre y humilde. Con un grado de posesión nada pretencioso: el queso de mi pueblo, las naranjas de mi pueblo, el semáforo de mi pueblo, el quiosco de mi pueblo... Un glamour audaz: cada cosa es la única cosa... y es tuya y es del resto. Mi semáforo es también el del vecino.

Total que, diezsegundos más tarde, después de pasear por una calle de Madrid, con semáforo, queso, quiosco y naranjas ignotis, he abierto dos ventanas virtuales: lasprovincias.es o levante-emv.com. En ambas, mi pueblo es portada. Y por nada de D.O. Una joya de Evita Perón, un coche de 780.000 euros y una acelerador de 350 Km/h. Entre otras cosas. Se ha presentado la Feria del Lujo, que se celebrará en El Puig entre los días 16 y 18 de junio.

Hay quien ha suspirado: "la gente está más tiesa que la mojama"; otros, viven esperanzados. Y es que según la organización no es lujo por lujo: "Esta feria es una acción que pretende agitar el mercado de lujo. La idea del evento es animar a clientes de alto nivel que, condicionados por la contracción del consumo, no compran, a pesar de seguir disponiendo de gran poder adquisitivo". Es decir, que las reliquias diamantadas de Evita Perón, los Aston Martin, Ferrari, Maserati y los relojes enjoyados no aterrizan con ánimo de pelar los bolsillos... Es más bien un objetivo nada pretencioso. Un cubo de agua fría para el rico Epulón aturdido por la crisis. Un showroom. Una pastilla de D.O. Una Denominación de Origen única, singular... de un epulonense que necesita respirar, sin pretensiones, y exclamar: mi diamante, mi coche, mi acelerador, con un glamour audaz... Cada cosa es la única cosa.

Diezsegundos después, el shock ha desaparecido. "Ser de pueblo" imprime mi ser y mi carácter. El semáforo esbelto de la esquina me recuerda a mi semáforo, perdón, al semáforo de mi pueblo. Único y singular.